Prácticamente todo el mundo en los círculos empresariales ha oído hablar de transformación digital e Industria 4.0. Sin embargo, si preguntamos un poco más a fondo, mucha gente entiende la digitalización como algo puramente informático: la eliminación de papeles, la implantación de ERPs y otros tipos de software, la comunicación por medios digitales o, como mucho, la robotización.

Cuando hablamos de Industria 4.0 estamos hablando de algo mucho más profundo, de una nueva revolución industrial que no es “para el futuro”, sino que ya está en marcha. Se trata de un tren que las industrias no pueden perder, so pena de ver como su competitividad queda definitivamente lastrada.

Para definir mejor qué es la Industria 4.0, nada mejor que seguir el ejemplo de los grandes. La consultora internacional Gartner, una de las líderes mundiales en programas de innovación tecnológica y análisis de tendencias (no es casualidad que su sede esté en Stanford), ha definido un decálogo de tecnologías básicas de la Industria 4.0. Se trata de tecnologías que ya están disponibles y aplicables:

1. Inteligencia Artificial (IA): Algoritmos que llevan a cabo acciones de forma autónoma, aprendiendo de los errores y maximizando las posibilidades de éxito en la función o tarea que tienen encomendada. Algo que hasta hace poco tiempo estaba reservado a las grandes corporaciones como Google, y que hoy ya tenemos en muchos objetos de uso cotidiano, como las cámaras de los smartphones.

2. App inteligentes: Aplicaciones interactivas que utilizan esos algoritmos de IA para interactuar con el usuario. Algo que también tenemos ya en muchos aparatos de uso diario (Siri o Alexa son ejemplos prácticos) pero que tienen aplicaciones en todos los ámbitos de la empresa, eliminando tiempos muertos y mejorando la eficiencia.

3. Objetos inteligentes: (Internet de las Cosas, o IoT): Del mismo modo que con las aplicaciones, los objetos y máquinas también están utilizando cada vez más estos algoritmos, además de la conectividad con internet. En 2019 habrá más objetos conectados a la Red que personas. Estos objetos pueden comunicarse entre sí de forma remota, cooperar entre ellos para ejecutar tareas y obtener información directamente de la Red.

4. Gemelo digital: La creación de “gemelos digitales”, que son réplicas virtuales de diferentes procesos productivos o de la empresa en su conjunto, permite llevar a cabo simulaciones de diferentes escenarios (por ejemplo: quiero introducir robots en mi cadena de producción, ¿cuántos necesito y dónde me compensa hacerlo?). El gemelo digital es un modelo aplicable a fábricas, edificios, ciudades…
La ventaja principal del gemelo digital es que dota a la empresa u organización de una capacidad de anticipación sin precedentes hasta ahora, especialmente cuando se desarrollan en 3D y se utilizan tecnologías inmersivas como la realidad virtual o la realidad aumentada. El gemelo digital es más que una herramienta, es un nuevo concepto de gestión de sistemas (ecosistemas) complejos como los que se dan en la producción industrial, la construcción y gestión de edificios o las smart cities.
5. Cloud to the Edge: Las cantidades de datos que se generan son demasiado grandes para ser gestionadas por un solo servidor, además de suponer una inversión continua en actualización de sistemas y espacio de almacenamiento digital. La nube es la opción, tanto en almacenamiento de datos como en sistemas punteros como la computación distribuida (cloud computing).

6. Plataformas de conversación: Una empresa es, sobre todo, un conjunto de personas que necesitan comunicarse de forma eficiente. El correo electrónico ya ha demostrado sus limitaciones en este aspecto, por lo que cada vez más empresas incorporan sistemas de gestión de proyectos y de intercambio de información, que permiten la realización de documentos y proyectos cooperativos y mejoran la eficacia de la comunicación interna, asegurándose de que ésta llega a la persona adecuada en el momento adecuado para tomar la decisión correcta.

7. Experiencia inmersiva: Todo lo que podamos hacer con gestos naturales, dejaremos de hacerlo con teclados. Hoy nadie concibe un teléfono móvil con teclado físico, y lo mismo está sucediendo con el resto de sistemas informáticos. En este sentido, la realidad virtual y la realidad aumentada cobran todo el protagonismo, al permitir visualizar e interactuar con el sistema de forma mucho más natural y fluida.

8. Blockchain: La tecnología blockchain, que ya están incorporando los bancos y las compañías aseguradoras, supone una auténtica revolución en la confidencialidad, seguridad e inviolabilidad de las transacciones. Al tratarse de sistemas distribuidos, son prácticamente invulnerables a los ataques, una de las crecientes preocupaciones de todas las empresas. Blockchain será un elemento básico de ciberseguridad en poco tiempo.

9. Modelo controlado por eventos: Constituye la “capa digital” del negocio. La modelización, para ser efectiva, requiere ser simple. Si digitalizar supone complicar más las cosas, entonces no funcionará. Por eso se requiere de interfaces gráficas sencillas, adaptadas a cada necesidad de tal modo que un simple toque desencadene una cadena de respuestas que permita disponer de información en tiempo real de lo que está sucediendo. Para ello, es vital contar con una serie de sensores informan al sistema de lo que ocurre en cada momento, lo que permite al modelo digital adaptarse a cada circunstancia.

10. Riesgo y confianza adaptativos: La gestión de la seguridad debe ser continua, basada en niveles de confianza y flexible. Si es demasiado rígida será contraproducente ya que ralentizará la puesta en marcha de nuevos procesos. Si gestionamos el riesgo de forma laxa estaremos creando brechas de seguridad. Por eso el riesgo debe ser monitorizado continuamente y los sistemas, interfaces y autenticaciones deben poder cambiar en función del nivel de riesgo en cada momento. Es obvio que una empresa bajo ataque debe responder instantáneamente blindando sus sistemas, pero hasta ahora eso se realizaba de forma manual. Gartner propone una estrategia que, en base a la monitorización del nivel de riesgo, adapte automáticamente los sistemas de seguridad.

En NORLEAN somos pioneros en la creación de gemelos digitales en 3D, utilizando tecnologías inmersivas de realidad virtual que permiten tanto la simulación de escenarios diferentes como la gestión en tiempo real del sistema con datos procedentes de distintos sensores, aplicaciones y maquinarias. Es decir, permiten no sólo visualizar el conjunto del ecosistema, sino también sumergirse e interactuar con él. En próximas publicaciones entraremos más a fondo en nuestro modelo de gemelo digital. En NORLEAN no esperamos al futuro, sino que somos motores de cambio tecnológico para que el futuro se haga realidad hoy.