La cadena logística es un elemento clave en cualquier empresa que produzca o comercie con bienes tangibles. Hablamos tanto del aprovisionamiento por parte de proveedores como del almacenamiento y la expedición de productos con destino a los clientes.

Sin lugar a dudas, la gran revolución logística se ha producido en el campo del almacenamiento y la gestión de stocks. Prácticamente todas las grandes industrias y buena parte de las medianas cuentan hoy con algún tipo de automatización en sus almacenes. El uso de robots está ampliamente extendido (aunque mayoritariamente se trata de robots de primera generación, con poco o nulo grado de autonomía y que trabajan en entornos donde los seres humanos no pueden acceder por razones de seguridad) y la optimización de los stocks para reducirlos al máximo sin perjudicar la capacidad de reacción de la empresa es uno de los caballos de batalla en los que se lleva décadas trabajando.

La Industria 4.0 y sus tecnologías asociadas tienen mucho que decir en el campo de la logística. Los grandes del sector ya cuentan con almacenes en los que conviven robots que cooperan con seres humanos (los conocidos como ‘cobots’), pero además disponen de ayudas tecnológicas para hacer el trabajo de las personas más eficiente, por ejemplo localizando dónde está el empleado más cercano a un producto concreto y ayudándole a localizarlo cuando hay que preparar un pedido, de tal modo que los tiempos de búsqueda y las distancias recorridas en el almacén se acortan sustancialmente.

Del mismo modo, los almacenes más avanzados tecnológicamente cuentan con un “cerebro” digital que optimiza al máximo el espacio disponible, ubicando los productos en función de numerosos factores: tamaño, peso, frecuencia de rotación, distancia a los muelles de carga, etc. Esto permite aumentar la eficiencia de forma espectacular al tiempo que facilita el trabajo de las personas.

Otro campo en pleno desarrollo, también centrado en las personas, es el de las ayudas tecnológicas, tanto para la localización de productos (usando técnicas de Realidad Aumentada) como para el manejo de cargas pesadas (utilizando exoesqueletos que permiten manejar dichas cargas con mucho menos esfuerzo). Esto redunda en un mayor confort del personal y una mejora de la seguridad y salud laboral, disminuyendo, por ejemplo, el número de bajas por accidente o enfermedad laboral.

Más allá del almacenamiento: el gemelo digital y el control integral de la logística.

Un gemelo digital es un elemento básico de la Industria 4.0 que aporta importantes ventajas en el área logística. Veamos algunas de ellas:

  • Planificación y gestión de stocks mediante la simulación. La capacidad del gemelo digital de simular distintos escenarios permite saber con antelación cómo responderá la cadena logística en su conjunto a los picos de demanda. Unido a la simulación de la capacidad de producción, este elemento permite mejorar sustancialmente la planificación de stocks.
  • Optimización del almacén mediante la simulación y visualización en 3D. La recreación 3D, no sólo de las instalaciones físicas del almacén, sino también de la maquinaria y de las personas, nos permite visualizar claramente los flujos de mercancías, identificar dónde se producen cuellos de botella o pérdidas de tiempo y ajustar los parámetros necesarios para obtener de las instalaciones la mayor eficiencia posible.
  • Integración plena de logística y producción. Las simulaciones y los datos en tiempo real que es capaz de manejar un gemelo digital permiten mejorar la sincronización entre logística y producción, dotando a la empresa en su conjunto de mayor flexibilidad e integrando los parámetros logísticos de proveedores y clientes (tiempo de respuesta a un pedido, posibles incidencias con proveedores, planificación de los distintos modos de transporte, mejoras en el tracking de los productos… Esto permite a empresas pequeñas y medianas adoptar filosofías de trabajo como el Just In Time (JIT) que hasta ahora son propias de factorías grandes.
  • Mejora de tiempos. Los grandes players en el campo de la logística se han centrado en conseguir minimizar al máximo el tiempo de preparación y entrega de pedidos, alo especialmente importante en las empresas que trabajan en el campo del eCommerce. La digitalización de toda la cadena logística es la clave para que el cliente tenga la certeza de que recibirá el pedido en el menor tiempo posible, además de saber en todo momento dónde se encuentra el producto e incluso a qué hora le va a llegar.

Todo esto se traduce en dos aspectos clave para cualquier empresa: mayor competitividad y mejora en la productividad. Un gemelo digital es una herramienta cada vez más imprescindible para seguir siendo competitivos y no perder el tren de la revolución logística, algo que todavía nos deparará muchas sorpresas en un futuro próximo.